Tras la polémica (e ilegal) decisión de Sony de eliminar el soporte para Linux de la PS3 con su último firmware, muchos usuarios utilizaban el método de conectarse a la PSN a través de servidores proxy para no tener que actualizar sus consolas al último firmware y poder seguir así disfrutando de Linux.
Pero no contentos con esto, la gente de Sony ahora ha bloqueado las conexiones a través de proxys, por lo que la única manera de conectarse a la PSN es con una Play Station 3 que corra el último firmware, y por lo tanto no sea capaz de ejecutar Linux.
Si ya habían provocado el descontento de la mayoría de usuarios, y la distribución por parte de GeoHot de un firmware modificado, con esta política van a conseguir que la scene de PS3 comience a moverse, provocando más problemas para ellos.
Vía Elotrolado.
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